NOTICIAS PERSONALES (Pablo, Saulo, Paulus, Saul)

miércoles 21 de octubre de 2009

Pablo pertenecía a una familia judía observante: se alababa de ser judío y de corresponder a la tribu de Benjamín (Rom 11:1; Flp 3:5). Llevaba como sello de orgullo pertenecer al grupo de fariseos (Flp 3:5), que se sujetaban a la ley y a las tradiciones en una cualidad polémica y combativa contra una exégesis no ortodoxa de las mismas. Relacionado con esta pertenencia, tenia celo ardiente por las tradiciones de los antepasados (Gal 1:14) y vivía de manera impecable (Flp 3:6).
El libro de los Hechos ratifica estas afirmaciones (23:6, 26:5)
y además contribuye una cantidad de datos que no son confirmados por sus cartas, pero que sin embargo son viables. Dice que nació en Tarso, una ciudad importante (Hech 22:3, 9:11, 11:25, 21:39), famosa por su cultura helenista, y que gozaba del privilegio de que sus habitantes fueran respetados ciudadanos romanos, por lo que Pablo gozaba de este derecho (Hech 16:37, 22:25-28). Hechos dice también que algunos familiares de Pablo Vivian en Jerusalén (Hech 23:16).
Contra lo que se dice en Hech 22:3, Jerónimo ofrece la noticia de que Pablo nació en Judea, en el pueblo de Giscala, y que mas tarde sus padres se desplazaron a Tarso, después que Giscala fue arrebatado por los ROMANOS.
En el libro de los Hechos se alude que Pablo recibió la “formación teologica” en la ciudad de Jerusalén, y tuvo por maestro a Gamaliel el viejo (Hech 22:3), el que en una oportunidad asumió la defensa de los apóstoles (Hech 5:34-39).

Este dato no se confirma con las noticias que el mismo Pablo da en sus cartas y no parece coherentes con ellas. Mas adelante habrá que referirse a las noticias que da el libro de los Hechos sobre la actuación de Pablo en Jerusalen como perseguidor de los cristianos, cuando todavía no había conocido a Cristo.
Ademas de su solida formación en la tradición del Antiguo Testamento y del judaísmo de su tiempo, Pablo muestra sus escritos que posee buenos conocimientos de la cultura griega, no solo por su uso de las Escrituras LXX sino también por la forma de argumentar en sus cartas (por ejemplo, el recurso a la retorica griega ), y por su vocabulario, frecuentemente tomado del mundo cultural helenista. El era un “helenista”, en el sentido de que – sin renegar de su judaísmo – por su origen y formación participaba de una visión mas amplia del mundo y estaba en una actitud de receptividad de los valores de otras culturas.
De su figura personal y sus características físicas no hay noticias. La imagen tradicional de Pablo proviene del apócrifo Los hechos de Pablo y de Tecla: “un hombre de pequeña estatura, calvo, piernas torcidas, de buen estado físico, cejas espesas y nariz aguileña, que desbordaba simpatía “ (CapIII). Pero estos datos no son dignos de fe. En sus cartas solamente se dice que en Corinto era opinión corriente que “sus cartas eran enérgicas y severas, en cambio su presencia resultaba insignificante y su palabra despreciable” (2Cor 12:10).
Mucho se ha escrito y se ha dicho sobre lo que podía significar “la espina clavada en la carne”, “el ángel de Satanás que le hiere” (2Cor 12:7), y de lo que esto podría aportar como datos valiosos para elaborar una biografía. ¿Se trata de alguna enfermedad? O de alguna tendencia pecaminosa? O de las persecuciones? O tal vez de algún incidente de su vida? Desde el momento en que el Apóstol lo ha ocultado cuidadosamente bajo el velo de metáforas, es inútil querer saber algo de lo que el no quiso que se supiera.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada